Lust, Caution

Honestidad brutal 

Por Natalia Cid

 
 

Lust, Caution es una historia que hemos visto muchas veces, amantes prohibidos, forzados a una situación extrema, intimidad y peligro o deseo y peligro. Pero las virtudes de Lust, Caution, surgen de la escuela clásica del director y de sus tremendos actores que ayudan a sostener un argumento muy conocido.

El eje central es sencillo, para un contexto más bien complejo donde China sufre la ocupación japonesa en medio de la Segunda Guerra Mundial. Un escenario que sirve para narrar el encuentro entre dos polos opuestos con una misión muy clara, pero que sufrirá las dudas y el desgaste cuando los instintos y los sentimientos invadan la razón.

Tony Leung encarna a Mr. Yee, un hombre poderoso de China que colabora con Japón desenmascarando a sus compatriotas, tipo duro e impenetrable que se verá expuesto frente a la relación ilícita que establece con Mak Tai Tai (Wei Tang). La chica, actriz innata y de profesión, mostrará una determinación envidiable para cumplir la misión que la resistencia china le ha encomendado: asesinar a Mr. Yee. Para eso, ella y sus compañeros de teatro emprenden una farsa en la que su acercamiento con Mr. Yee consistirá en convertirse en su amante.

Sin embargo, en el amor y la pasión no todo es 2+2. Una vez que la relación avanza hacia los rincones más desconocidos de ambos personajes por medio de las relaciones sexuales y el caos, la confusión de Mak Tai Tai se acelera al igual que sus encuentros con Mr Yee. Si el primer acto fue cuasi una violación, donde es importante notar que sus rostros nunca se encontraron, los siguientes deambulan entre la ternura y la compasión, en la entrega y la sinceridad sin límites. El sexo pasa de la sobrevaloración a la sublimación de la que tanto se habla cuando dos almas ceden ante una vorágine de pensamientos y coreográfías.

La expresividad de los amantes contiene la clave para entender hacia donde va el espiral de intrigas y espionaje. No sabemos muy bien lo que piensan ni si sus convicciones han sido quebrantadas por la peligrosa fachada de la relación entre el colaborador y la resistente, sólo las confirmamos una vez que ambos se entregan en un juego sexual que pronto derivará en una liberación de sus roles y obligaciones.

Por eso resulta pertinente hablar de los vaqueros en la ola anterior que Ang Lee sorteó con varios puntos comunes, un escenario complicado y dos personas atraídas por una relación intensa y ‘peligrosa’, prohibida. ¿Surge el amor en ambos casos?.

Brockeback Mountain” podría ser calificada como una película provocativa, pero su cadencia es emotiva y desesperada. Es una historia que conserva el romanticismo, donde los sexos se hacen invisibles y el espectador toma parte y opinión de sus protagonistas. Lust, Caution se pasea por esos caminos también, pero con más ambigüedad.

Cuando el final ya está casi pintado para Mr. Yee, la película da un giro completo, dejando a Mak Tai Tai libre de sus obligaciones, retomando su verdadera identidad (Wong Chia Chi), liberándose de sus conflictos, pero directo a un final muy poco amable. La pregunta no es entonces si el amor es la fuerza y el motor de nuestras alegrías y penurias, sino ¿Qué pasa con cuando la sinceridad sobrepasa los propios límites?.

Tal vez, es por eso que Ang Lee no se escandalizó ni levantó más polvo con la censura de China y prefirió la tijera para cortar media hora de las escenas más audaces de su película. Y es que quizás el sexo entre ambos personajes no es más que el instrumento para simbolizar la entrega brutal de Mr. Yee y Mak Tai Tai. Aunque es extraño que, al mismo tiempo, las escenas fueran filmadas con tanto olfato, tan perfectamente hechitas para respaldar la conducta de los protagonistas y para llegar a los cuestionamientos que el público debería hacerse según Ang Lee. Sin esos encuentros íntimos es difícil pensar en el final molesto, pero sobrecogedor que nos guarda el crepúsculo de las 2 horas y media de la película.

Dentro de la filmografía de Ang Lee, algunos críticos califican de obra menor a Lust, Caution, pero la verdad es que el último trabajo del taiwanés es más profundo de lo que parece, mucho más que Brokeback Mountain (su oscarizada película), al menos. En los terrenos conocidos y peligrosos de los amantes, en una China complicada por Japón y la Segunda Guerra Mundial, Ang Lee dirige una película desoladora. Una película que cuestiona la base de la relación entre hombres y mujeres, la base de la honestidad y la confianza, la entrega ilimitada. El peligro del deseo que hace que las sábanas guarden los secretos y anhelos más exigentes.

 

 
Como citar:
Cid, N. (2005). Lust, Caution , laFuga, 1. [Fecha de consulta: 2017-12-18] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/lust-caution/101