Grandes ilusiones

De Eisenstein a la neo comedia romantica

Por Maite Alberdi

Autor: Leon Frías Año: 2008 País: Chile Editorial: Uqbar

 
 

Las intenciones manifiestas en el título de este libro tienden a presentar suspicacias; resulta difícil imaginar cómo en 200 páginas podemos hacer un recorrido que abarque desde Eisenstein a la neo-comedia romántica y más intrigante aún es la relación entre temas tan divergentes en un mismo volumen. Las desconfianzas se dilucidan rápidamente al darnos cuenta de que es una compilación de 17 textos publicados en diferentes revistas de cine a partir de la década del 80. Desde la introducción hay una clara preocupación por explicitar y advertir que no existen lazos manifiestos entre los ensayos, como tampoco un enfoque unitario. Lamentablemente, al enfrentarnos a un libro de un solo autor tendemos a exigir cierto grado de unificación. Pese a las constantes advertencias de León Frías sobre dicha carencia y otras, logramos percibir algunas recurrencias temáticas que surgen como resultado de las herramientas utilizadas para el análisis de algunos autores y corrientes.

Los autores

Se percibe en el libro una mirada personal y sin prejuicios sobre los objetos de estudio. La primera distinción corresponde a la forma de enfrentar a los autores, no pretende generalizar ni tender a calificaciones totalizantes. Leon Frías plantea observar cada cinta como una unidad diferenciada y en muchos casos, divergentes e incluso contradictorias entre sí, sin apegarse a regularidades que pretenden dar significados transversales a los detalles más nimios. Se distancia así de los análisis reduccionistas y patenta la intención de analizar minuciosamente cada película; algunos ensayos son el resultado de estas intenciones y en otros leemos en detalle la descripción y su opinión sobre las cintas. Lo anterior suele ir acompañado en algunos casos de un exceso de detalles sobre las condiciones y los contextos de producción, pero, más allá de la suma de datos anecdóticos, a veces surgen informaciones que entregan nuevas aristas acerca de los directores. Cuenta por ejemplo, que los créditos de una de las primeras películas de Aristaraín dicen: “Nuestro agradecimiento a Warner Bros (1930-1950), Michael Curtiz, Henry Hathaway, Howard Hawks, Alfred Hitchcock, Fritz Lang, Mervyn Le Roy, Nicholas Ray, Josef von Sternberg, Jacques Tourneur, Raoul Walsh y John Ford, sin cuya colaboración no hubiera sido posible escribir esta historia”. Luego, agrega una afirmación del director que señalaba que las condiciones del cine argentino lo obligaban a hacer un cine de autor cuando, en realidad, el quería ser un director profesional. El libro contiene algunos ensayos sobre directores (Welles, Kubrick, Eisenstein, Kiarostami, Aristaraín, Ripstein, Fassbinder, Almodóvar) que incluyen las motivaciones profesionales, el contexto de producción y la obra misma.

La historicidad

En el primer ensayo se esbozan tres posibles encuentros entre el cine y la historia, siendo estos cruces los que se intuyen en el análisis de cada tema. El primero de ellos, corresponde a la institución cinematográfica como hecho social, o sea, el modo en que la industria puede ser estudiada desde distintas perspectivas como una manifestación de las sociedades contemporáneas. El segundo, corresponde al acercamiento habitual, el de la evolución del cine a través de los autores, corrientes y películas. Y por último, el de los filmes como vehículos trasmisores de la historia; como expresión histórica en sí mismos, entendiendo que las películas cargan con las huellas de los condicionamientos históricos que las enmarcan. Estos encuentros son perceptibles a nivel general en la crítica cinematográfica y sin duda en los ensayos de León Frías; en Fassbinder y su aporte al cine alemán, el recorrido de Eisenstein hasta llegar al sonoro, la experiencia del cine militante latino, nos ofrece un recorrido por la historia del cine a través de temas específicos. Por otra parte, hay estudios de películas que ayudan a dar cuenta de acontecimientos históricos particulares, a los que se alude cuando habla, por ejemplo, sobre las temáticas ocultas en las películas policiales que realizó Aristaraín durante la dictadura, o cuando alude al melodrama como resultado de ciertas condiciones sociales e histórica.

El presente

La distancia temporal con algunos textos exigían una cuota de actualización, sobre todo en el análisis de la obra de algunos directores como Almodóvar. El recorrido detallado de su filmografía hasta Kika, hace que finalmente sea una discusión sólo sobre una etapa del autor. Muchos de los ensayos cargan con la marca del paso del tiempo y su fuerza pareciera radicar en el valor que tuvieron en ese momento, casi como un valor de colección. A ratos jugamos a juzgar la capacidad pitonísica de León Frías, juego que pareciera imponer él mismo, al publicar en un texto llamado ejercicios razonables de anticipación, en el cual elucubra en el año 98 sobre cómo será el cine el 2010. Pese a que este ensayo contiene discusiones sobre cambios importantes y tendencias que se producirán a nivel audiovisual, es difícil desasociarlo de un mero espíritu de descubridor.

A lo largo de toda la lectura, mantenemos la distancia principalmente por los constantes avisos del autor sobre sus falencias; un exceso de autoconsciencia que nos lleva a reflexionar a cada instante sobre las ausencias y las potencialidades de cada reseña. Frases recurrentes como “el poco espacio…”, “no es un análisis en profundidad”, etc… nos llevan a preguntarnos sobre el sentido de publicar ensayos que parecen coartados desde sus orígenes, como él dice, principalmente por la falta de espacio que evita un análisis en profundidad. ¿Por qué no omitir ese tipo de comentarios? O ¿Por qué no reescribir algunos textos? Como ya señalamos el valor de algunos textos pretende estar justificado por el nivel de contingencia que tuvieron en su momento, por su capacidad de poner discusiones cinematográficas sobre la mesa. León Frías nos entrega pinceladas de temas diversos, pero esperamos que una publicación sea el espacio para una reflexión y una discusión amplia que diste totalmente de la que se puede tener en los medios de comunicación.

 

 
Como citar:
Alberdi, M. (2009). Grandes ilusiones, laFuga, 9. [Fecha de consulta: 2017-08-19] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/grandes-ilusiones/260